PARQUE NACIONAL COPO Situado en el extremo noreste de la provincia de Santiago del Estero, en el departamento homónimo, corazón del Chaco Argentino, esta reserva natural protege 114.250 hectáreas. Reconocida por el gobierno de Santiago del Estero en 1968, se constituyó primero en reserva y recién en el año 1993, en Parque Provincial. Pero, por su importante valor ambiental, en 1998 pasó a la esfera nacional que, con el objetivo de ampliar la zona de protección, contempla la formación de un núcleo de conservación más un área adicional de 55.000 hectáreas de reserva provincial. VILLA LA PUNTA La Villa está enclavada en la ladera oriental de las sierras de Guasayán (Dpto. Choya), a 92 km. de la ciudad de Santiago del Estero, a la que está unida por las Rutas Nacional 64 y provincial 24, ambas pavimentadas. Las pintorescas serranías forman un encantador marco a la pequeña y apacible villa. Por otra parte, su clima es muy benigno, siendo en la época estival, cálido durante el día y fresco durante la noche. El sitio es apto para realizar caminatas y cabalgatas. Los paseos más interesantes son los que llevan a las quebradas próximas a la villa, Quebrada de La Chilca, Quebrada de Calapuchín, Quebrada de Pérez y Pozo de Leiva. En la Quebrada de La Chilca se encuentra ubicada una imagen de la Virgen del Carmen, Patrona del lugar, en el lugar conocido como "la piedra que llora", a raíz de una vertiente que surge por debajo de una piedra de ciertas dimensiones. Otro paseo interesante es el que lleva al Cerro de La Cruz, en cuyo itinerario se encuentra ubicado un Via Crucis. En Semana Santa se hace una procesión nocturna que lleva a la cima del cerro, en la cuál los pobladores llevan antorchas y van rememorando los pasos de Jesús hasta el Calvario. SIERRAS DE AMBARGASTA Las Sierras de Ambargasta, junto con las Sierras de Sumampa, representan la continuación, en la provincia de Santiago del Estero, del sistema serrano del norte de la provincia de Córdoba. Es por ello que aquí se encuentran ambientes marcadamente influenciados por la vegetación de las vecinas sierras de Córdoba. Tratándose de una sierra de menos altura que la de Guasayán, no logra interceptar los vientos cargados de humedad provenientes del este. Por ese motivo, la vegetación que domina la sierra es del tipo xerófila. Se encuentran numerosas cactáceas como el Ucle, Quimil, Quiscaloro, Usvincha, etc., extensos Jarillales y pequeños bosques formados por Algarrobos, Quebracho Blanco, Tala, Chañar y Mistol sobre los cauces de pequeños arroyos, en los valles más húmedos. Cerca del límite con Córdoba densos palmares de Carandilla alternan con pastizales, formando un paisaje muy llamativo no representado en otro lugar de la geografía provincial. SIERRAS DE SUMAMPA Aunque el aspecto de la Sierra es muy similar a la de Ambargasta, presenta características paisajísticas que la distinguen claramente. Sumampa con su mayor altura, y la existencia de numerosos arroyos, permite el establecimiento de una vegetación abundante que se encuentra protegida en las profundas quebradas, del calor de la llanura. Bosques de Algarrobos, Quebrachos Blancos, Talas y Mistoles adornan el paisaje con su verdor y son refugio de una importante fauna. Por su cercanía con la localidad de Ojo de Agua, se ha convertido en un importante centro de atracción turística. Sus húmedas quebradas boscosas surcadas por arroyos son frecuentadas por visitantes locales y de otras provincias, especialmente, durante los meses de verano. Los balnearios del Arroyo Cantamampa y el Dique de Báez son los puntos más conocidos y concurridos. Desde el punto de vista arqueológico, esta sierra posee incalculable valor, investigadores del Museo Arqueológico Provincial de Santiago del Estero "Emilio y Ducan Wagner", detectaron en esta sierra y en su vecina, la Sierra de Sumampa, la mayor concentración de expresiones de arte rupestre de toda la provincia SIERRAS DE GUASAYAN En la llanura santiagueña, se destaca entre pocas elevaciones del terreno, la Sierra de Guasayán. Al acercarse, llama la atención la exhuberancia de la vegetación. Su color verde intenso la destaca de los llanos circundantes. La razón principal de su benigno clima es la abundancia de agua que surge de manantiales y forma pequeños arroyos en las profundas quebradas. Este microclima se ve beneficiado además, por los vientos húmedos provenientes del este, que son interceptados gracias a la considerable altura de la sierra (700 metros sobre el nivel del mar). La bondad de la zona, que se erige como un vergel, la ha hecho refugio del hombre desde tiempos prehistóricos. Numerosas etnias aborígenes dejaron sus testimonios culturales a través de petroglifos. Por allí pasaron los primeros conquistadores españoles provenientes del Alto Perú, en busca de la legendaria Ciudad de los Césares. |
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